Civilización Sumeria y su contacto con los extraterrestres

Una de las civilizaciones más antigua es la Sumeria, su existencia data de unos 5.300 años A.C. La literatura Sumeria comprende una extensa variedad de historias en las que narran como seres de otro planeta llegaron y dotaron a la humanidad de los conocimientos para desarrollarse.

La Civilización Sumeria estuvo asentada en los espacios que hoy ocupan Irak y Kuwait. Considerados los padres de la primera forma de escritura; la escritura cuneiforme, inventores de la rueda y con avanzados conocimientos en matemáticas, astronomía y geometría. Esta civilización es apenas conocida, no se da a conocer en la formación escolar tradicional.

Si bien los sumerios son considerados una de las civilizaciones más antiguas, existen evidencias de una civilización anterior. La Al Ubaid situada cerca del Golfo Pérsico, en el año 1.919 arqueólogos descubrieron los restos de esta civilización. Uno de los hallazgos más significativo fue la figura de una mujer reptiliana amamantando a su cría, esta figura así como algunas más encontradas por quienes realizaron las excavaciones, dan a entender la existencia de criaturas con rasgos de reptiles y humanoides.

Las mismas tenían extrañas ropas en las que puede observarse una llamativa decoración a nivel de los hombros, así como la utilización de prendas decorativas corporales.

Ahora bien, es importante señalar los hallazgos de esta civilización pre sumeria, ya que varios autores afirman que al momento del surgimiento de la Civilización Sumeria propiamente dicha, los dioses y figuras de adoración ya contarían con rasgos humanoides y no reptilianos como los representados por los Al Ubaid.

Uno de los aportes más significativos de la Civilización Sumeria es precisamente el relacionado a la evolución humana, la cual es narrada en las tablas.

Tablas Sumerias

Las catorce tablas se remontan al siglo XXIV A.C y narrán cómo los dioses creadores eran extraterrestres, narran un genesis con muchas similitudes al cristiano. Los dioses creadores vinieron a la tierra y solo habían en ella animales salvajes y ancestros del hombre. Estos dioses llamados por los sumerios los Anunnaki  venían de un planeta distante de nombre Nibiru, la atmósfera de Nibiru comenzó a cambiar y los Anunnaki necesitaban oro, el cual era abundante en la tierra y ellos lo requerían para recuperar su ozono.

Los Anunnaki llegaron y lograron establecerse por centenares de miles de años, al ser el trabajo de extracción de oro complicado y pesado decidieron experimentar con las especies que habitaban la tierra y modificarlas genéticamente para así tener esclavos que pudiesen realizar el pesado trabajo de minería para ellos.

Según los Sumerios, los Annunaki unieron su ADN con los homínidos, dando origen a los Adamus u hombre primitivo; homo sapiens. Al principio esta nueva especie carecía de la capacidad de reproducción. Pero al necesitar incrementar el número de esclavos; los Anunnaki nuevamente modificaron a los adamus para permitirles reproducirse.

Con el tiempo fue tal el crecimiento de la población de los adamus, que estos comenzaron a migrar y a crear sus propios asentamientos.

Nibiru orbito peligrosamente cerca de la tierra, lo que ocasionó un cataclismo. Fuertes temblores sacudieron la tierra y grandes inundaciones se suscitaron. Enlil, el líder Anunnaki abandonó la tierra en una de sus naves esperando que el cataclismo acabará con los humanos; a quienes consideraba inferiores.

Al observar lo que sucedía, Enki; padre creador de los adamus, quién sentía simpatía por su creación ordenó a sus elegidos hacer botes para estar a salvo, entre ellos destaca Ziusudra, quién elaboró una gran embarcación para salvaguardar su vida y la de su familia.

Al terminar el gran diluvio las montañas volvieron a emerger y la vida siguió su curso. Un arcoíris apareció en el cielo y Enlil enfureció al observar cómo los humanos habían sobrevivido.

Enlil recapacito y comprendió que necesitaba a los adamus como aliados para continuar con la explotación del oro, pero esta vez no los trataría como esclavos. Por ello los Anunnaki comenzaron a compartir con los adamus todos sus conocimientos. Lo que permitió el surgimiento de la cultura Sumeria y Mesopotámica.

El panteón Sumerio cuenta con XXIII dioses, ahora bien no eran dioses ni ángeles; se trataba de criaturas avanzadas capaces de modificar genéticamente a otras especies para obtener provecho de sus creaciones.

Michael Salla coincide con el origen de los Anunnaki situandolos en el planeta Nibiru. Son los responsables de la manipulación genética de los seres humanos durante años y controlan a la especie humana con fundamentalismos religiosos basados en sistemas de patriarcado de dominación global.