Yin y Yang: principios y modos de relación

El Yin y Yang es una forma dialéctica de dividir y clasificar a los fenómenos creada por la mentalidad China. Su presencia en la cultura oriental está presente desde la más remota antigüedad, es la base del libro de las mutaciones o I Ching, y sirve de  fundamento a la Medicina Tradicional China así como al taoísmo. A continuación veremos cuáles son los principios que rigen esta teoría y cómo el símbolo hembra: Yin, y el símbolo macho: Yang se relacionan entre sí.

Acerca de la teoría en general del Yin y Yang

Eric Marie considera que la teoría del Yin, Yang  proviene de la filosofía, no de la medicina, y que estas dos nociones no hacen referencia a “energías, ni sustancias, ni elementos míticos ni esotéricos. Se trata simplemente de un criterio de división y clasificación de los fenómenos, cuyo interés es principalmente dialéctico.”

Mientras que para Cappelletti, la doctrina del Yin y el Yang no es exclusiva del taoísmo, está referida por todas las escuelas filosóficas del período clásico y constituye el fundamento de las especulaciones cosmológicas de una de ellas: la Escuela del Yin-Yang. Los escritos capitales de esta escuela son: el Yue Ling y el Hong Fa.

Etimología

Yin y Yang

Es particularmente interesante la etimología de esta pareja de opuestos complementarios. Los caracteres que designan estos hechos están formados por la misma raíz: “cerro” o “colina”. Una parte del ideograma, la que representa al símbolo macho, es un sol que deja caer sus rayos; mientras que la parte que corresponde al símbolo hembra posee dos caracteres: arriba, el  que significa «ahora»; abajo, el que significa «nube». Yin evoca, así, la ladera oscura de una colina.

Lo curioso de la etimología radica en el hecho de que, luego de presentar la condición luminosa de Yang, y antes de presentar la condición sombría de Yin, el ideograma se detiene brevemente en un carácter que significa “ahora”, como diciendo: Ya se experimentó luz, ahora, experiméntese oscuridad, y es que así se comportan estos dos principios, de manera intermitente.

Principios elementales de la teoría

Esta teoría posee dos grandes principios generales que la describen y delimitan, y que se pueden extraer del I Ching, de modo que queda sentado desde un comienzo cuál es su cualidad de ser y su forma de actuar. Estos principios son: dualidad omnipresente y divisibilidad infinita.

Omnipresencia de la dualidad Yin, Yang

Todos los entes y los fenómenos poseen dos caras: un Yin y un Yang. Esto se debe a la impermanencia del mundo manifestado, a la alternancia de los opuestos, y es la causa primera del movimiento constante del universo.

Podemos ver ejemplos de este principio en toda la naturaleza; día y noche, sístole y diástole, frío y calor, inspiración y espiración… En un nivel macroscópico resulta interesante señalar una de las teorías cosmogónicas emergentes de la física que, haciéndole contrapeso a la teoría de la gran explosión, señala la contingencia de un universo palpitante que se contrae y expande continuamente.

Otra alternativa ha propuesto la idea de un universo eterno donde la materia es destruida y creada continua y simultáneamente. Lo cual evoca el fragmento número 8 de Heráclito: «Lo contrario se pone de acuerdo; y de lo diverso la más hermosa armonía, pues todas las cosas se originan en la discordia», que es muy parecido a lo que representa el hexagrama número 11, «La paz» del I Ching, pues en este se observa como el hecho de que el Cielo se sitúe por debajo de la Tierra: «procura la unidad y la ventura».

Divisibilidad infinita del Yin, Yang

atardecer

Todo puede ser dividido en el símbolo macho y en el símbolo hembra de esta dupla, pero también cada categoría tiende a dividirse nueva e infinitamente, como ejemplo advirtamos que la noche es Yin y el día es Yang, el atardecer, Yin en el Yang; la media noche, es Yin en el Yin; el amanecer, es Yin en el Yang; el medio día es Yang en el Yang; el crepúsculo de un día es Yin de Yang de Yin, etcétera.

Los cuatro modos de relación del Yin y Yang

Los cuatro modos de relación de este par complementario son sus leyes, las maneras en que estos dos principios complementarios establecen lazos de interrelación. Estos son: oposición, interdependencia, reducción, crecimiento y transformación.

Oposición

Por el hecho de representar dos aspectos totalmente complementarios de las cosas y de los fenómenos, el Yin y el Yang se oponen en todos los sentidos, no obstante, por este mismo hecho, se complementan uno al otro. Su confrontación crea un fenómeno de mutua limitación.

sol y luna

Sin embargo existe entre ambos unidad, la cual se expresa en un estado de equilibrio, creciendo cada aspecto en detrimento del otro. A la inversa, el declive de uno favorece la ascensión del otro.

Heráclito, en el fragmento 10, parece hablar de esto mismo: “son uniones: lo eterno y lo no eterno, lo concorde y lo no concorde, lo consonante y lo disonante y del todo el uno, y del uno el todo”.

Interdependencia

El hecho de que Yin, Yang sean interdependientes hace que solo puedan definirse usando como referencia a su opuesto. La referencia para la alegría es la tristeza, es decir, si solo existiera la alegría, ¿Cómo sabríamos que estamos alegres? Lo sabemos porque conocemos su opuesto, porque en algún momento hemos estado tristes, y por eso al advenir la alegría podemos saber cuál es su cualidad de ser. Este principio de relatividad conceptual está presente a todo lo largo del I Ching.

Lao Tze lo afirma de este modo: “Los opuestos dependen entre sí en su esencia.” Esto es, la condición previa a la existencia de uno es la existencia del otro. Se ve claro que los movimientos de ambos es opuesto (Yin, desde el interior, ancla, esto es, conduce hacia dentro; Yang, desde el exterior, transmite, es decir, exterioriza) y no obstante este movimiento es interdependiente, simbiótico, pues el símbolo macho y el símbolo hembra se necesitan mutuamente.

Reducción y crecimiento

El equilibrio dinámico del Yin y Yang proviene de la alternancia de períodos de aumento y disminución de cada uno de los dos aspectos, de manera que el aumento del uno hace simultánea y proporcionalmente disminuir al otro.

Ejemplos de este principio son el sucederse del día y la noche, de las estaciones, de la actividad y la inactividad. Al hacerse de día hay un crecimiento de Yang en desfavor del Yin, al acercarse la noche crece Yin y mengua Yang.

Transformación

Yin y YangEn el Su Wen, clásico de la Medicina Tradicional China, está sentenciado: “El Yin excesivo se transforma en Yang, el Yang excesivo se transforma en Yin”, en este sentido se habla de la transformación absoluta de un aspecto en su contrario, y es lo que sucede en el I Ching, cuándo un trazo mutante blando pasa a ser firme, y cuando un trazo mutante firme pasa a ser blando.

Un ejemplo que cualquiera puede probar: si se tiene mucho frío y uno se toma un helado el organismo adquiere calor. De igual modo teniendo uno mucho calor y se bebe una infusión muy caliente se sentirá frío.

En patología puede agregarse el ejemplo de la fiebre, la cual crea en el cuerpo un aumento de la temperatura normal y la sensación de frío intenso. Y eso es así, porque el símbolo macho y el símbolo hembra tienden a pendular en el elemento opuesto.

Matrimonio de Yin y Yang

Para resumir los principios y modos de relación del Yin,Yang, precisemos que en todo sentido estos dos aspectos de la realidad son opuestos punto por punto y no obstante se encuentran en connubio eterno. Así, para evocar el libro más importante que contiene esta teoría, aludamos al matrimonio que se expresa en el hexagrama 32 del I Ching: la duración, en el cual se establecen las bodas del cielo y la tierra.